Una mujer desaparece entre ratas. Un niño vive la enfermedad para sostener las apariencias. Un grupo de madres desgarra las tierras, como si en el fondo pudiera hallar la verdad. Un cuerpo infantil tiembla de miedo, aunque no hay fantasmas. Una muñeca inflable exige respeto, y una maestra borra la línea entre lo correcto y lo prohibido. En cada una de éstas y las demás historias que conforman el libro, la violencia se disfraza de rutina, y nadie —absolutamente nadie— está libre de responsabilidad.
El silencio de las manos sucias se adentra en el corazón de lo doméstico y de lo familiar para exponer lo monstruoso, lo que por cercano nos resulta aterrador. Con una prosa contenida, precisa y feroz, Crista Aun nos muestra los resquicios del dolor cotidiano, la herida que no se ve pero marca para siempre, las fisuras abiertas de una sociedad que normaliza la violencia, la soledad y la culpa.
Aquí, lo íntimo se vuelve político, y lo realista, aterrador. Cada cuento es un golpe certero: revela, desgarra, incomoda y deja sin aliento. Crista Aun escribe con la calma y la crudeza de quien sabe que hay verdades que sólo pueden decirse con las manos sucias.
Crista Aun

Crista Aun es licenciada en Educación con especialización en Administración y Gestión Educativa por la Universidad de Guadalajara. Cursó el Diplomado en Creación Literaria en la SOGEM Guadalajara. Su trabajo literario explora temas como la violencia, la maternidad, la identidad y la memoria, con una mirada crítica hacia las dinámicas sociales contemporáneas.




zimerovertover –
Just about all of whatever you mention is astonishingly legitimate and that makes me ponder why I hadn’t looked at this with this light before. This piece really did turn the light on for me personally as far as this topic goes. Nevertheless there is actually one point I am not really too cozy with so whilst I try to reconcile that with the actual core theme of your issue, permit me observe what all the rest of the readers have to point out.Well done.